lunes, 19 de febrero de 2018

Carta abierta a ti.

Son las 00:54 de un lunes de febrero.

No puedo dormir y, como suele pasar en esos casos, la cabeza se pone a pensar en momentos en los que me equivoqué y en cosas que no pasaron como quisiera.
Cinco años son muchos, reconozco mis errores de la primera vez y creo que tú también reconociste los tuyos (o eso creí entender). Me sirvieron para aprender a demostrar ese cariño que tú reclamaste. Pero el buscarte en otras personas e intentar hacerlo mejor en otras relaciones para compensar el error contigo, fue lo que las llevó al fracaso. 
Se suponía que éramos una versión mejorada con cinco años de crianza y, aún así, tampoco supimos cómo ser «nosotros». Yo soy culpable de muchas cosas, pero todo se engloba en miedo, como tú bien me dijiste. A pesar de negarlo, tenías toda la razón del mundo. Pero tú también tenías tus defectos, nadie es perfecto por más que me empeñase en engañarme con que sí; tu poca (o nula) paciencia en algunos casos, esa forma tan tuya de camuflar tus intenciones y el querer dejarlo todo en mis manos, como si fuese una venganza y hacerme responsable del fracaso. 
Quizá no volvamos a coincidir en esta vida y tú ya te hayas olvidado de mi, pero yo no -por más que me engañe diciéndome que sí-... y es, en momentos como este, cuando me paro a pensar y recuerdo todos y cada uno de mis fallos. Ojalá pudiese volver atrás y evitarlo, simplemente con un “me pones tan nerviosa que no sé ni qué decir” o un “me siento tan presionada a no cagarla que es lo único que hago” las cosas podrían haber sido diferentes. Y lo más importante de todo lo que me callé fue: “yo quiero una relación seria contigo, no me vengas con historias de contratos, te quiero”. 
Te quise durante mucho tiempo a pesar de todo el daño, pero eso creo que lo supiste o te lo imaginaste.


¿Qué conclusiones saco de todo esto? Que todo ocurre por algo, y durante el 2016 acumulé muchos errores, la mayoría de ellos me cambiaron la vida. Pero no por ello voy a dejar de ser feliz y disfrutar con lo que hago, lo que sí, voy a dejar de buscarte en otras personas porque eso no es sano.

C.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Conclusiones.

Que al fin y al cabo todo el mundo miente, todos somos egoístas, nos cuesta ponernos en la piel de los demás y, por mucho que queramos ocultarlo, tarde o temprano se nos cae la máscara.

miércoles, 2 de julio de 2014

Da.

Hace un mes y unos días cambiaste mi forma de ver la vida, me "enseñaste" que a la gente puedes dejar de importarle de la noche a la mañana (o eso pensaba), me hiciste ver a las personas de otra forma, me hiciste desconfiada, me quitaste parte de mi, esa facilidad de encariñarme con la gente, que quizá no es una buena cualidad, pero era algo mío. Algo que noto que ya no tengo, ya que ahora siempre pienso en lo mal que me lo hiciste pasar, en lo feliz que se te veía mientras a mi me comían lentamente todos los pensamientos que tenía a diario sobre qué había hecho mal.

Y ahora vuelves, pretendiendo retomarlo y yo no sé hacer otra cosa que tomármelo a coña, porque por mucho que lo intentes, me sigue pareciendo una tomadura de pelo y no, no puedo confiar en ti.

Tienes la suerte de que a ti no te afectase, pero yo, sigo todavía acarreando las consecuencias.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Esto es como un juego...

Y tu juegas con la puta ventaja de que no te gusto tanto como me gustas tú a mi...

domingo, 11 de agosto de 2013

:$

One week ago, I was only yours.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Six years.

No puedo obligarte a que sientas por mi lo que yo siento por ti.

martes, 9 de julio de 2013

Derechos.

Cuando dejas a una persona, parece que no tengas derecho a echarle de menos... A la mínima cualquiera te dice: "¡Pero si lo dejaste tú!" Y a lo que yo digo: "¿Y qué? ¿No puedo echar de menos a una persona porque la haya alejado de mi vida por el bien de ambos?"
En fin, no sé si tengo derecho o no a decir las cosas o tengo que callármelas y guardármelas para mi, por el simple hecho de haber tomado yo una decisión como esa.
Pero como esta es mi "vía de escape" y aquí soy libre de decir todo lo que pienso...
Sí, echo de menos el poder contar contigo.